Del libro "La personalidad neurótica de nuestro tiempo", escrito en 1937 por la psicóloga Karen Horney:
"La cultura moderna está económicamente basada en el principio de la competencia individual. El individuo aislado tiene que contender con otros individuos del mismo grupo, tiene que superarlos y, frecuentemente, hacerlos a un lado. La ventaja de uno es frecuentemente la desventaja del otro. El resultado mental de esta situación es una difusa tensión de hostilidad entre los individuos. Todos son los competidores reales o potenciales de los demás. Esta situación está presente entre los miembros del mismo grupo, aunque se hagan intentos por parecer justos o de camuflajear las verdaderas intenciones por consideraciones de urbanidad. Esta competencia está presente en todas las relaciones humanas, entre hombres y hombres, entre mujeres y mujeres, y, ya sea una competencia por popularidad, atracción, o cualquier otro valor social, en gran medida limita las posibilidades de encontrar amistad verdadera".
Más adelante menciona las contradicciones de la cultura neurótica de nuestro tiempo:
"La primera contradicción es aquella entre la competencia y el éxito, por un lado, y el amor fraternal y la humildad por el otro. Por una parte, todo está hecho para lanzarnos en pos del éxito, lo cual significa que no sólo debemos ser acertivos sino agresivos, capaces de quitar a los demás del camino. Por otra parte está el profundo arraigo de ideales cristianos que declaran que es egoísta querer algo sólo para nosotros, que debemos ser humildes, dar la otra mejilla, ceder. Por esta contradicción sólo hay dos soluciones dentro de la gama normal: tomar una de estas posibilidades y descartar la otra del todo; o tomar las dos posturas seriamente con el resultado de que el individuo resulta seriamente inhibido en ambas direcciones.
La segunda contradicción está entre la constante estimulación de nuestras necesidades y nuestras frustraciones reales por intentar satisfacerlas. En nuestra cultura por razones económicas las "necesidades" están siendo constantemente estimuladas por medio de la publicidad, el consumismo exagerado en el ideal de encajar con los demás. Aún así, para la gran mayoría, la posibilidad real de satisfacer estas necesidades está claramente restringida. La consecuencia mental para el individuo es una constante discrepancia entre lo que quiere y su real satisfacción.
Otra contradicción existe entre la supuesta libertad del individuo y todas sus limitaciones reales. Al individuo la sociedad le dice que es libre, independiente, que puede decidir su vida de acuerdo a su libre voluntad; "el gran juego de la vida" está abierto ante él y puede obtener todo lo que desea si es eficiente y energético. En la realidad, para la mayoría de la gente todas estas posibilidades son limitadas. Lo que se ha dicho sobre la imposibilidad de escoger a los propios padres bien puede extenderse a la vida en general – escoger y tener éxito en una ocupación, escoger formas de esparcimiento, escoger a la pareja. El resultado para el individuo es una variación entre la sensación de un poder sin fronteras y un sentimiento de completa indefensión."
México, según se nos dice ahora, quiere ganarle a los demás. El éxito es que no nos ganen, hacer a un lado a los demás será ganar. Y esto será no sólo fuera sino dentro de México. Lograrlo estará basado en el principio rector de todo ejército y de toda familia excepcional: la obediencia. Es decir, el patriotismo.
Siempre hemos querido ser los Estados Unidos.
Por eso desde hace mucho nuestro país es su propio Irak, por eso nuestra afganidad.
En nuestro (?) país el nuevo fanatismo oficial ejerce una constante bin ladenización de la oposición.
Desde hace años vemos la guerra norteamexicana avanzando: la desmantelación del campo mexicano, la indiferencia y discriminación a las culturas de millones de indígenas y sus costumbres auto sustentables (su respeto por la naturaleza, su preferencia por producir no toneladas de un solo grano por metro cuadrado, sino una variedad de granos y legumbres que darán de comer balanceadamente a toda la comunidad), la dominación del rico al pobre, la corrupción en los programas del estado, el acaparamiento de playas y sierras para mega desarrollos turísticos y la entrega de bosques y selvas a laboratorios genéticos para su explotación, por mencionar sólo algunas de las líneas de avanzada que le gente decente ve como progreso.
La guerra norteamexicana hace al interior lo que hace la globalización: Fortalecer al norte y desmantelar al sur.
La inversión extranjera en primer término como motor del crecimiento por una parte, y el compromiso con los pequeños y medianos empresarios nacionales por el otro es una contradicción. Ni con un crédito irreal un abarrotero podrá competir con Wal Mart. Lo malo es que mucho más fácil desenmascarar las incongruencias de un discurso presidencial que aplaudirlo como los mismos robots que aplaudían los discuros priistas de antaño. Sin embargo nos encanta ser obedientes y patriotas. En vez de poner atención, aplaudimos.
Sea por Dios. En el nombre del padre, del hijo, y del espíritu escaso.
En otra parte del libro La personalidad neurótica de nuestro tiempo la famosa psicóloga explica:
"Los impulsos hostiles de varios tipos forman la principal fuente de la cual la ansiedad neurótica se desata… (En otra parte del libro explica: Hay hostilidad natural y hostilidad y ansiedad neuróticas. La primera es una respuesta natural con la que el individuo se defiende por ejemplo de una injusticia de los padres, famliares, etc… La segunda es producto de distintos cuadros psicológicos formados muchos de ellos en la niñez y reafirmados por la cultura en los cuales la persona se desarrolla, una hostilidad surgida por haber reprimido en uno o varios momentos una hostilidad natural evitando defenderse por miedo a perder el amor, comprensión, etc., de las personas ante las cuales debía defenderse por salud mental.
" Reprimir un impulso hostil natural significa "pretender" que todo está correcto, dejando de luchar cuando se debe luchar, o al menos cuando deseamos defendernos. De ahí, la primera consecuencia inevitable de tal represión es que genera en la persona un sentimiento de estar indefenso o, para ser más precisos, refuerza un sentimiento ya existente de estar indefenso. Si la hostilidad es reprimida cuando los intereses de la persona son realmente atacados, se vuelve posible para otros tomar ventaja de esa persona".
De ninguna manera veo saludable que se lleven las cosas al extremo de aventar curules y los legisaladores lleguen a los golpes para impedir que se autoafirme una política de crecimiento falaz. Tampoco que se tome a una ciudad para hacerla trinchera ante una serie de abusos que ya llevan décadas cometiéndose impunemente. Pero que a "los decentes" que apuestan por la obediencia y el patriotismo cuadrándose con las formas y los tiempos "legales" no les extrañe tampoco que haya un hervidero de hostilidad no resuelta. De la mala calidad de la derecha resulta la mala calidad de la izquierda y viceversa, cada vez nos queda más claro.
domingo, diciembre 24, 2006
domingo, noviembre 19, 2006
jueves, abril 06, 2006
Preferir y votar por la pseudo política actual llevada a cabo por tres partidos y dos televisoras es como siempre preferir tres distintas marcas de cómida rápida para los próximos seis años, en vez de optar por una opción más nutritiva para el país.
PRI
Corrupción, avaricia, ambición, chabacanería
PAN
Buena cara, profesional, doble moral, inculto, "involuntariamente" racista. A cualquier costo quieren un México con millones de personitas empleadas en empresas extranjeras, "felices" trabajando en apachurrar tres botoncitos aquí y tres allá, y yendo al cine clasificación A, B y C.
PRD
Invadido por tribus bárbaras
________
__________
EL MUNDO ES UNA TIENDA DE RAYA
Hay una cuestión con el progreso. Ya es más importante que nosotros.
Hay una cuestión con el desarrollo. Ya es más importante que nosotros.
Hay una cuestión con el individuo. Ya es más importante que nosotros.
Hay una cuestión con nosotros. Ya somos menos importantes que nosotros.
__________
WANNABE
Yo soy el gringo wannabe. Yo soy el wannabe gringo. Soy mexicano. Desde niñito me acostumbraron. Y a mí me gusta. Pero me gusta más ser mexicano. Está bien raro todo esto de las nacionalidades. No las necesitamos pero hay muchos que tenemos una idea de nación.
Somos todos los que estamos y somos todo lo que creemos. Ojalá un día se nos haga ser como nosotros. Nosotros soy yo, y desde ahí la percepción trabaja, y acierta, y se equivoca. Nací en un pequeño pueblo, multiplicado. Soy todos los demás. Hablo español y hablo inglés. Me encanta hablar inglés. Lo hablo con el acento del que no tiene acento, y a veces, cuando estoy muy entrado en la plática, me digo estoy hablando inglés bien cabrón, cualquiera diría que soy gringo. Pero no sé que lo es ser gringo, no soy uno de ellos. Quiero saber quiénes son. Conozco a muchos pero hay tantos tipos. Quiero saber lo que realmente piensan sobre tanta cosa que se dice sobre su país. Sobre el país que mi país ha adoptado como su padre abusivo. Quiero saber todo sobre mi padre abusivo.
Mi padre, el que tiene nombre y me dio amor y gritos, es un ejemplo de quien mi país y el padre abusivo de mi país podrían aprender mucho. Mi padre podría haberles enseñado tantas cosas, pero él ya no está aquí para hablarles. La mitad de sus insultos fueron para ustedes, sin embargo si mi país y el padre abusivo de mi país se hubieran acercado a mi padre, estoy seguro que él podría haberlos sentado a platicar para calmarlos y centrarlos en los asuntos que primero importan. Él no los dejaría seguir diciendo que la competitividad es más urgente que el autoanálisis, por ejemplo. Pero qué le vamos a hacer, mi padre murió ya hace un año.
Mi padre abusivo quiso que mi padre muriera muchos, muchos años antes; lo quisieron mandar a Korea como carne de cañón para el crecimiento económico. Mi padre se cagó en el crecimiento económico y salvó su vida y la de unos cuántos.
Tengo unos tíos americanos. Son mexicanos americanos, pero son americanos. Me gustaría preguntarles si de verdad creen que haya honor en las nuevas guerras y todas las infiltraciones que su país hace. Si de verdad hay honor en solaparlas. No me gustaría discutir. Sólo pido su verdadero autoanálisis. Que dure tres días, una semana, dos meses, no importa. Nos ahorraríamos tantas discusiones y el mundo sería más feliz, como un anuncio de coca-cola.
Nos complica que todo lo interesante sucede detrás de cámaras y a nosotros nos fascina la pantalla, los mega sonidos y los efectos especiales. Qué le vamos a hacer. Hay tanto que hacer además de los días, y eso también nos complica horrores.
Dejemos entonces que ustedes sigan conservando sus más íntimos secretos.
Dejemos que nosotros sigan pensando en ustedes, y que el mundo muera.
__________
ANGELINA Y YO
Verdaderas batallas de nuestros días son las pugnas entre los escritores no amaestrados que hollywood contrata para sus películas y los productores de hollywood que los contratan. Por aquello de la mentada ideología que se cuela en lo que se escribe y que se cuela más en lo que se corrige. Porque no es poca cosa, manufacturar historias divertidas para que las vean millones y millones. Sobre todo si de lo que se trata es de preservar los valores.
Brad Pitt y Angelina Jolie me parecen sospechosos. Eso de donar cuarenta camas a un hospital y antes en una película ser espías internacionales y aquel Aquiles en Troya, me da mala espina. He estado pensando en mandarle una carta a Angelina
Dear Angelina
I think you´re really hot. I think you´re very sexy. I think you´re very fun. I think you´re
smart.
Eso es lo que llevo de la carta, pero también he estado pensando que, ya más en medio de la carta le pondría también el tema del terrorismo cinematográfico en perspectiva. Y ella tal vez me diría
INT. DIA. SALA DE ESTAR. ANGELINA VISTE IGUAL QUE CINDY CRAWFORD EN AQUELLA ESCENA DE SU PELÍCULA CON UNO DE LOS PIANOS BALDWIN DONDE SEDUCE AL CHICO DEL MOSTRADOR PARA LOGRAR LO QUE DESEA
Ya no me acuerdo en que, ah, sí...
ANGELINA
But it´s in the script, I just act you know
ME
I think you´re very hot, I mean, it´s not only the words, but you know, as a spy or whatever you end up firing so many bullets man!, woman, sorry. I mean, you are really hot and everything, but, if let´s say you fire about ten thousand gun shots per movie, and since you are trained by professionals, we can calculate that at least there is a bullet for everyone in the public watching such an incomplete flight of sooooo many bullets you are firing into the thin air of our collective consciousness, by pressing the trigger of your very real gun.
____________________
Estamos en un punto clave en nuestra historia. Estamos heridos por muchos lados que otros se empeñan en ocultar por una avariciosa visión del "progreso". Es preciso curar nuestras heridas para volvernos a montar al tiempo. Es preciso hacerlo simultáneamente. Pero es preciso hacerlo. Si seguimos con nuestras heridas abiertas y nos subimos así como estamos al tiempo, vamos a incrementar nuestro sangrado. El pueblo mexicano está sangrando, pudiendo estar tan sano. No sólo los indígenas son pueblos oprimidos y negados. Que viva su fuerza y sepamos, si ellos así lo creen necesario, dialogar con ellos. Somos mestizos. Somos de aquí. Nuestros orígenes son varios. Hay millones de personas que tienen sus valores intactos, la vida, pero mueren de hambre, de enfermedad, de racismo, envueltos en la ignominia de un país que se fuga de sí mismo pensando en ser competitivo.
¿Es posible una vida digna para todos al mismo tiempo?. El sistema actual dice que no. Bueno, dice que en el futuro, pero llega el futuro y dice claramente que en el futuro, y llegan dos, tres, cuatro, veinte futuros más y la dignidad para todos al mismo tiempo sigue estando en el futuro. ¿Por qué? Porque si en el presente hay jerarquías en el futuro las habrá.
Y la verdad es que Nada, ningún conocimiento, ningún carro, ningún talento, ninguna familia, ninguna nacionalidad, ningún trabajo, ningún color, ningún idioma, nos hace más importantes que otros.
Somos tan inteligentes
¿seremos capaces de domar la ambición por don dinero?
¿seremos capaces de revalorar la relación entre la vida y el dinero para que la gente no haga hasta lo impensabe por conseguirlo?
Ese es nuestro reto. Revalorar la vida sin que en todo aparezca el dinero. Revalorar.
La expansión comercial muchas veces llega a convertirse en negación de otros. Si nos gusta el estilo expansivo estadounidense y chino, y no vemos a tiempo que precisamente la principal idea que los alimenta es la de negar las posibilidades de otros (últimamente a cualquier costo) aparentando equidad y justicia, seguiremos en camino a asegurar que más de la mitad del mundo viva miserablemente asegurando su futuro desarrollo.
Cuidado.
__________
LA POLITICA EN MEXICO
Conseguir votantes para uno u otro candidato es una cosa fácil, incluso estúpida. Es tragicómico ver a los "tres candidatos" exhibirse frente a tanta gente, se les ve que traen ganas, como que piensan-dicen, aquí son dos cosas: que yo cuando chiquito dije que iba a ser presidente y que esto al final se trata de negocios.
PRI
Corrupción, avaricia, ambición, chabacanería
PAN
Buena cara, profesional, doble moral, inculto, "involuntariamente" racista. A cualquier costo quieren un México con millones de personitas empleadas en empresas extranjeras, "felices" trabajando en apachurrar tres botoncitos aquí y tres allá, y yendo al cine clasificación A, B y C.
PRD
Invadido por tribus bárbaras
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EL MUNDO ES UNA TIENDA DE RAYA
Hay una cuestión con el progreso. Ya es más importante que nosotros.
Hay una cuestión con el desarrollo. Ya es más importante que nosotros.
Hay una cuestión con el individuo. Ya es más importante que nosotros.
Hay una cuestión con nosotros. Ya somos menos importantes que nosotros.
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WANNABE
Yo soy el gringo wannabe. Yo soy el wannabe gringo. Soy mexicano. Desde niñito me acostumbraron. Y a mí me gusta. Pero me gusta más ser mexicano. Está bien raro todo esto de las nacionalidades. No las necesitamos pero hay muchos que tenemos una idea de nación.
Somos todos los que estamos y somos todo lo que creemos. Ojalá un día se nos haga ser como nosotros. Nosotros soy yo, y desde ahí la percepción trabaja, y acierta, y se equivoca. Nací en un pequeño pueblo, multiplicado. Soy todos los demás. Hablo español y hablo inglés. Me encanta hablar inglés. Lo hablo con el acento del que no tiene acento, y a veces, cuando estoy muy entrado en la plática, me digo estoy hablando inglés bien cabrón, cualquiera diría que soy gringo. Pero no sé que lo es ser gringo, no soy uno de ellos. Quiero saber quiénes son. Conozco a muchos pero hay tantos tipos. Quiero saber lo que realmente piensan sobre tanta cosa que se dice sobre su país. Sobre el país que mi país ha adoptado como su padre abusivo. Quiero saber todo sobre mi padre abusivo.
Mi padre, el que tiene nombre y me dio amor y gritos, es un ejemplo de quien mi país y el padre abusivo de mi país podrían aprender mucho. Mi padre podría haberles enseñado tantas cosas, pero él ya no está aquí para hablarles. La mitad de sus insultos fueron para ustedes, sin embargo si mi país y el padre abusivo de mi país se hubieran acercado a mi padre, estoy seguro que él podría haberlos sentado a platicar para calmarlos y centrarlos en los asuntos que primero importan. Él no los dejaría seguir diciendo que la competitividad es más urgente que el autoanálisis, por ejemplo. Pero qué le vamos a hacer, mi padre murió ya hace un año.
Mi padre abusivo quiso que mi padre muriera muchos, muchos años antes; lo quisieron mandar a Korea como carne de cañón para el crecimiento económico. Mi padre se cagó en el crecimiento económico y salvó su vida y la de unos cuántos.
Tengo unos tíos americanos. Son mexicanos americanos, pero son americanos. Me gustaría preguntarles si de verdad creen que haya honor en las nuevas guerras y todas las infiltraciones que su país hace. Si de verdad hay honor en solaparlas. No me gustaría discutir. Sólo pido su verdadero autoanálisis. Que dure tres días, una semana, dos meses, no importa. Nos ahorraríamos tantas discusiones y el mundo sería más feliz, como un anuncio de coca-cola.
Nos complica que todo lo interesante sucede detrás de cámaras y a nosotros nos fascina la pantalla, los mega sonidos y los efectos especiales. Qué le vamos a hacer. Hay tanto que hacer además de los días, y eso también nos complica horrores.
Dejemos entonces que ustedes sigan conservando sus más íntimos secretos.
Dejemos que nosotros sigan pensando en ustedes, y que el mundo muera.
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ANGELINA Y YO
Verdaderas batallas de nuestros días son las pugnas entre los escritores no amaestrados que hollywood contrata para sus películas y los productores de hollywood que los contratan. Por aquello de la mentada ideología que se cuela en lo que se escribe y que se cuela más en lo que se corrige. Porque no es poca cosa, manufacturar historias divertidas para que las vean millones y millones. Sobre todo si de lo que se trata es de preservar los valores.
Brad Pitt y Angelina Jolie me parecen sospechosos. Eso de donar cuarenta camas a un hospital y antes en una película ser espías internacionales y aquel Aquiles en Troya, me da mala espina. He estado pensando en mandarle una carta a Angelina
Dear Angelina
I think you´re really hot. I think you´re very sexy. I think you´re very fun. I think you´re
smart.
Eso es lo que llevo de la carta, pero también he estado pensando que, ya más en medio de la carta le pondría también el tema del terrorismo cinematográfico en perspectiva. Y ella tal vez me diría
INT. DIA. SALA DE ESTAR. ANGELINA VISTE IGUAL QUE CINDY CRAWFORD EN AQUELLA ESCENA DE SU PELÍCULA CON UNO DE LOS PIANOS BALDWIN DONDE SEDUCE AL CHICO DEL MOSTRADOR PARA LOGRAR LO QUE DESEA
Ya no me acuerdo en que, ah, sí...
ANGELINA
But it´s in the script, I just act you know
ME
I think you´re very hot, I mean, it´s not only the words, but you know, as a spy or whatever you end up firing so many bullets man!, woman, sorry. I mean, you are really hot and everything, but, if let´s say you fire about ten thousand gun shots per movie, and since you are trained by professionals, we can calculate that at least there is a bullet for everyone in the public watching such an incomplete flight of sooooo many bullets you are firing into the thin air of our collective consciousness, by pressing the trigger of your very real gun.
____________________
Estamos en un punto clave en nuestra historia. Estamos heridos por muchos lados que otros se empeñan en ocultar por una avariciosa visión del "progreso". Es preciso curar nuestras heridas para volvernos a montar al tiempo. Es preciso hacerlo simultáneamente. Pero es preciso hacerlo. Si seguimos con nuestras heridas abiertas y nos subimos así como estamos al tiempo, vamos a incrementar nuestro sangrado. El pueblo mexicano está sangrando, pudiendo estar tan sano. No sólo los indígenas son pueblos oprimidos y negados. Que viva su fuerza y sepamos, si ellos así lo creen necesario, dialogar con ellos. Somos mestizos. Somos de aquí. Nuestros orígenes son varios. Hay millones de personas que tienen sus valores intactos, la vida, pero mueren de hambre, de enfermedad, de racismo, envueltos en la ignominia de un país que se fuga de sí mismo pensando en ser competitivo.
¿Es posible una vida digna para todos al mismo tiempo?. El sistema actual dice que no. Bueno, dice que en el futuro, pero llega el futuro y dice claramente que en el futuro, y llegan dos, tres, cuatro, veinte futuros más y la dignidad para todos al mismo tiempo sigue estando en el futuro. ¿Por qué? Porque si en el presente hay jerarquías en el futuro las habrá.
Y la verdad es que Nada, ningún conocimiento, ningún carro, ningún talento, ninguna familia, ninguna nacionalidad, ningún trabajo, ningún color, ningún idioma, nos hace más importantes que otros.
Somos tan inteligentes
¿seremos capaces de domar la ambición por don dinero?
¿seremos capaces de revalorar la relación entre la vida y el dinero para que la gente no haga hasta lo impensabe por conseguirlo?
Ese es nuestro reto. Revalorar la vida sin que en todo aparezca el dinero. Revalorar.
La expansión comercial muchas veces llega a convertirse en negación de otros. Si nos gusta el estilo expansivo estadounidense y chino, y no vemos a tiempo que precisamente la principal idea que los alimenta es la de negar las posibilidades de otros (últimamente a cualquier costo) aparentando equidad y justicia, seguiremos en camino a asegurar que más de la mitad del mundo viva miserablemente asegurando su futuro desarrollo.
Cuidado.
__________
LA POLITICA EN MEXICO
Conseguir votantes para uno u otro candidato es una cosa fácil, incluso estúpida. Es tragicómico ver a los "tres candidatos" exhibirse frente a tanta gente, se les ve que traen ganas, como que piensan-dicen, aquí son dos cosas: que yo cuando chiquito dije que iba a ser presidente y que esto al final se trata de negocios.
viernes, marzo 10, 2006
El otro día le hablé por teléfono a unas señoras que aparecieron en la tele local promoviendo la familia y los valores, hablé con una y me dijo que nada más contaban las familias tradicionales, que nada de madres solteras ni nada de esas cosas, pero que mejor le hablara a otra señora a su celular para que ella me dijera bien cómo estaba la cosa. Le marqué a la otra señora y no me pareció tan señora, le expliqué que yo venía de una familia tradicional y entendía todo lo bonito, pero que me daba miedo que por querer echarle tantas ganas a la familia tradicional fueran excluyendo de la sociedad, así como que no quiere la cosa, a todos y todas las que por cualquier motivo en el momento actual -y en todos los momentos actuales que dure la campaña- no se "adecúen" (saludos a Heriberto Yépez) al patrón con el que se desea "diseñar" la sociedad. La señora me escuchó con atención y creo que nos entendimos. Quedé de mandarle un email con mis comentarios.
Estoy leyendo México Profundo, una civilización negada (de Guillermo Bonfil Batalla), y me recuerda que el entusiasmo por una causa no siempre es acertado en sus efectos, no siempre la "defensa de un ideal" es la verdadera defensa de ese ideal. Qué compleja es nuestra sociedad, y qué complejos somos. Y todo por simples.
Cantinflas has left the building.
Estoy leyendo México Profundo, una civilización negada (de Guillermo Bonfil Batalla), y me recuerda que el entusiasmo por una causa no siempre es acertado en sus efectos, no siempre la "defensa de un ideal" es la verdadera defensa de ese ideal. Qué compleja es nuestra sociedad, y qué complejos somos. Y todo por simples.
Cantinflas has left the building.
miércoles, marzo 30, 2005
lunes, mayo 24, 2004
Moti-vación, moti-vación, moti-vación, gritaban los muchachos a la voladora en turno. Avidos de ver chichi y proyectar mujeres cinco metros sobre el nivel del mar, de gente que se dio cita en el mega concierto de rock Vive latino 2004, diversos grupos de mushashos fueron llevando su alfombra mágica por donde quiera que surgieran las valientes. El boleto para volar: enseñar chichi. Así, estaba uno viendo a los Babasónicos o a la Maldita, y zum, que entre uno y la banda surgían de entre las cabezas de fanes ellas, mujeres volando altísimo, provenientes de una alfombra propulsada por los brazos de un círculo de entusiastas tetófilos, como muchos que había esparcidos entre la multitud. Un gran espectáculo sin duda, verlas surgir a cada 20 segundos más o menos, y otra, y otra más, por todos lados, a lo largo y ancho del foro Sol, la masa ignorando que antes de subir al cielo se subían la playera, atendiendo al unánime grito de "moti-vación" que pedían los resorteros, los propulsores, los lanzadores, pidiendo combustible para continuar con tarea tan noble, subían a la siguiente, y en un círculo cerradísimo -un servidor tuvo que trepar "chinchi-lagüa" style para poder apreciar lo que se verificaba en dicho círculo antes de aventar a una mujer- le pedían motivación, y claro, habían las que se hacían del rogar, y no enseñaban. Las rejiegas apenas y eran propulsadas, claro, cuidando estos hombres las energías que debían colocarse en la gran celebración de las que si enseñaban el teclado; pura alegría vertical, verlas salir cortando el paisaje roquero con su espontánea y sorpendente ascensión. Y qué alto llegaban.
Sancho Panza se habría sentido en confianza, se habría sentido feliz por saber el gran espectáculo que daban las manteadas, y se habría prestado ahora sí con gusto a ser propulsado; incluso a la motivación, lo cual seguramente no sería del agrado de los muchachos, pero bueno, no se puede todo en esta vida, tal vez le pedirían "por favor no nos motives y te lanzamos", y él diría, mis chichis serán para otros, y un segundo después saldría catapultado, orgulloso por primera vez de un manteamiento, y en el punto más alto del aire, vería una ínsula, y hacia abajo gritaría: "¡mire, mire allá patrón!".
Me compré un yo-yo en el metro, me dije, nunca supe bien a bien hacer trucos con el yo-yo, así que me compré uno a cinco pesos, y le pregunté al vendedor: ¿se duerme? se duerme y se acuesta, contestó, qué pasó le dije, me dijo, el yo-yo hace lo que tú quieras, luego me dijo que no tendría que decirme cómo amarrarlo, que yo ya sabía, luego cuando por fin lo desamarré me dijo que se refería al yo-yo, le pedí perdón y se fue y yo me quedé con mi yo-yo azul rey, como el que tenía cuando chiquito, la verdad es que nunca me salió el columpio, nunca me salió el columpio y yo siempre dije que en el yo-yo sabía hacer el columpio, pero no es cierto, la verdad es que nunca me salió uno completito, ¿por qué? bueno pues porque nunca supe amarrar el yo-yo para que se durmiera, y cuando yo intentaba el columpio con mis yo-yo´s siempre tuvo que ser muy rápido, soltando la figura y quitando las manos antes que subiera otra vez el condenado, apenas iba a columpiarse el chamaco y quítense todos porque ahí viene esa madre subiendo. O bien, cuando me prestaron algún yo-yo que se dormía, lograba mecer el péndulo en su triángulo columpiador, pero al retirar el cirquito ya el yo-yo nunca volvía a subir a mí, así que años más tarde, hace tres días me compré un yo-yo para hacer finalmente el columpio y no mentir, al menos proyectando la nueva verdad hacia el pasado, sabiendo que sí, en efecto yo era capaz de completar un columpio yoyero que regresase a mi mano bien enredadito.
¡y ayer lo logré!
Sancho Panza se habría sentido en confianza, se habría sentido feliz por saber el gran espectáculo que daban las manteadas, y se habría prestado ahora sí con gusto a ser propulsado; incluso a la motivación, lo cual seguramente no sería del agrado de los muchachos, pero bueno, no se puede todo en esta vida, tal vez le pedirían "por favor no nos motives y te lanzamos", y él diría, mis chichis serán para otros, y un segundo después saldría catapultado, orgulloso por primera vez de un manteamiento, y en el punto más alto del aire, vería una ínsula, y hacia abajo gritaría: "¡mire, mire allá patrón!".
Me compré un yo-yo en el metro, me dije, nunca supe bien a bien hacer trucos con el yo-yo, así que me compré uno a cinco pesos, y le pregunté al vendedor: ¿se duerme? se duerme y se acuesta, contestó, qué pasó le dije, me dijo, el yo-yo hace lo que tú quieras, luego me dijo que no tendría que decirme cómo amarrarlo, que yo ya sabía, luego cuando por fin lo desamarré me dijo que se refería al yo-yo, le pedí perdón y se fue y yo me quedé con mi yo-yo azul rey, como el que tenía cuando chiquito, la verdad es que nunca me salió el columpio, nunca me salió el columpio y yo siempre dije que en el yo-yo sabía hacer el columpio, pero no es cierto, la verdad es que nunca me salió uno completito, ¿por qué? bueno pues porque nunca supe amarrar el yo-yo para que se durmiera, y cuando yo intentaba el columpio con mis yo-yo´s siempre tuvo que ser muy rápido, soltando la figura y quitando las manos antes que subiera otra vez el condenado, apenas iba a columpiarse el chamaco y quítense todos porque ahí viene esa madre subiendo. O bien, cuando me prestaron algún yo-yo que se dormía, lograba mecer el péndulo en su triángulo columpiador, pero al retirar el cirquito ya el yo-yo nunca volvía a subir a mí, así que años más tarde, hace tres días me compré un yo-yo para hacer finalmente el columpio y no mentir, al menos proyectando la nueva verdad hacia el pasado, sabiendo que sí, en efecto yo era capaz de completar un columpio yoyero que regresase a mi mano bien enredadito.
¡y ayer lo logré!
lunes, marzo 08, 2004
miércoles, marzo 03, 2004
miendo una tortilla de maíz con aguacate y sal mientras pienso cómo voy a decir más pronto cae un hablador que un cojo. Mañana en la mañana empiezo los trámites para trabajar como ingeniero auditor en una secretaría. El ingeniero auditor observa, primero se la aprende, observa la ley, observa las construcciones, observa los costos, los proyectos, y si no se cumple la normatividad, denuncia a funcionarios públicos que hayan solapado, fomentado, planeado, alguna tranza.
Que Dios me bendiga.
Amén.
Una grabadora Magnavox me acompaña hace aproximadamente 10 años y hoy por primera vez no quiere tocar unos discos que estoy poniendo. Ha de ser por los dos discos piratas que compré afuera de la unam que sonaron poca madre, y me animaron a comprar otro, pero luego, después de atorarse en una canción por tercera vez, en el tercer disco pirata, que se llama The sweetest punch (en este caso una reinstrumentación de canciones de Elvis Costello y Burt Bacharach), y que parece que fue lo único que necesitó mi grabadora para ahora ni siquiera tocar discos de los que no son piratas. Entonces me dije, primero) qué bueno que no soy auditor de la sección de piratería musical,
segundo) qué bueno que no salieron buenos los discos
tercero) ya puedo declarar ante cualquier autoridad que “llegué a comprar piratería para experimentar en carne propia lo mal que le puede ir al consumidor cuando uno se arriesga a hacer una cosa así”.
cuarto) seguramente es sólo colocar un disco limpiador y se acaba el problema.
quinto) ojalá el disco limpiador limpie también las dedeadas que ya le di a un especie de disco interno de la grabadora viendo si podía prescindir de un disco limpiador y utilizar, primero varias veces el soplido limpiador, luego la limpieza digital sebácea.
A punto del silencio, puse el radio.
En el radio están diciendo que la Pasión de Mel Gibson (y la de Jesús, cuando la vea) ya está en DVD o VHS en su tendido pirata favorito del Df, Monterrey y Guadalajara, a diez, treinta y cuarenta pesos, subtitulada (la copia de los distribuidores mexicanos oficiales apenas llegó y todavía no le han puesto letritas).
Una convención republicana de los estados unidos está planeando llegar ante Janet Jackson para cortarle una teta. Alegan que ante todo está la decencia y que la negra debe pagar.
Siguen los deportes.
Que Dios me bendiga.
Amén.
Una grabadora Magnavox me acompaña hace aproximadamente 10 años y hoy por primera vez no quiere tocar unos discos que estoy poniendo. Ha de ser por los dos discos piratas que compré afuera de la unam que sonaron poca madre, y me animaron a comprar otro, pero luego, después de atorarse en una canción por tercera vez, en el tercer disco pirata, que se llama The sweetest punch (en este caso una reinstrumentación de canciones de Elvis Costello y Burt Bacharach), y que parece que fue lo único que necesitó mi grabadora para ahora ni siquiera tocar discos de los que no son piratas. Entonces me dije, primero) qué bueno que no soy auditor de la sección de piratería musical,
segundo) qué bueno que no salieron buenos los discos
tercero) ya puedo declarar ante cualquier autoridad que “llegué a comprar piratería para experimentar en carne propia lo mal que le puede ir al consumidor cuando uno se arriesga a hacer una cosa así”.
cuarto) seguramente es sólo colocar un disco limpiador y se acaba el problema.
quinto) ojalá el disco limpiador limpie también las dedeadas que ya le di a un especie de disco interno de la grabadora viendo si podía prescindir de un disco limpiador y utilizar, primero varias veces el soplido limpiador, luego la limpieza digital sebácea.
A punto del silencio, puse el radio.
En el radio están diciendo que la Pasión de Mel Gibson (y la de Jesús, cuando la vea) ya está en DVD o VHS en su tendido pirata favorito del Df, Monterrey y Guadalajara, a diez, treinta y cuarenta pesos, subtitulada (la copia de los distribuidores mexicanos oficiales apenas llegó y todavía no le han puesto letritas).
Una convención republicana de los estados unidos está planeando llegar ante Janet Jackson para cortarle una teta. Alegan que ante todo está la decencia y que la negra debe pagar.
Siguen los deportes.
jueves, febrero 19, 2004
Traigo dos manchitas amarillas en la vista que se acaban de esfumar en este instante. Las vi en la pantalla blanca al prender la computadora y provienen de la imagen del pollo que se está cociendo en la cocina, al que fui a ver antes de venir y prender esto. Por la oscuridad circundante, al aparecer la pantalla blanca aparecieron ahí proyectadas las manchitas de piel de pollo o de grasa de pollo, pequeños residuos que no alcancé a quitarle a los muslos con hueso, a pesar de que les arranqué la piel sin ningún asco de ese infantil que a uno que no es muy diestro en la cocina le queda en la psique a veces hasta edad avanzada. Hasta lo limpié con limón, y luego le puse un diente de ajo, como me dijo hace una semana la vecina, para que no me supiera nomás a pollo. Mi mamá ha de haberme dicho eso hace buen rato, pero hasta hace unos días no lo había hecho. Luego dije, tengo cebollas, esta vez puedo usarlas, no como otras veces que cebollas y papas y lechuga se quedan ahí compradas y olvidadas en la cajita del refri y cuando después de semanas abro, ah jijo, no pos ya no.
Celebro que hoy, por primera vez desde que hago pollo para comer, he puesto un pedazo de cebolla en el agua donde se cuece. Todo empezó mal en 1999 en Las Cruces, cuando sometía a mediocres descongeladas pechugas sin piel ni hueso compradas en el Furr´s o en el Wal Mart, y claro, el pollo no hace milagros por uno. Arroz blanco y pollo, arroz blanco y pollo. Al siguiente día arroz blanco y pollo (y claro, si llegaba a ir a un restaurante, pues claro, a pedir pollo, por la nostalgia de su sabor). Pero bueno, éste que está en la estufa está a punto de quedar listo y va a ser el mejor pollo que he cocinado en mi vida.
Cambiando de tema, ayer, con el cuento de que ya estoy más en el departamento por razones escriturales, me encontraba leyendo, ahora sí, la Ilíada, y tocan a la puerta. Era el hijo de la vecina, quien entró... pero antes de acusar su osadía debo decir que bastantes favores les debo a los amables vecinos, que si cuando llegué un garrafón de agua, que si cuando estaba en el trabajo comprarme un cilindro de gas, que si un poco de sal, porque fíjese que la gente sigue diciendo que Lucas y yo estamos locos, pero era con azúcar el chiste, en fin, que si una olla porque se me olvido separar en bolsitas el pollo y tengo que hacer todo el paquete de un jalón, hasta me ofrecieron una tele descompuesta para que yo la llevara a componer a la vuelta con el eléctrico y la usara, esto último un ofrecimiento completamente de su parte ya que no he precisado ni extrañado la tele desde que llegué, pero que acepté pues no aceptarle una tele a alguien me dejaría como un sospechoso digno de vigilancia. En fin, ayer, ah, ya me acordé, fui a pedir la ollota que me habían prestado días antes, esta vez para cocer frijoles por primera vez en mi vida, orgulloso estaba yo de eso, y me dijo la vecina, si quieres mejor te presto la olla express, a lo cual respondí, menos emocionado que temeroso de que me fuera a explotar esa madre, pues salvo algunas veces en que mi madre en Chihuahua me dijo, apágale a los betabeles en quince minutos, o, le bajas a las 4:30 a los frijoles, nunca en mi vida había hecho uso responsable de una olla express. Mostré confianza en la cara y dije, nomás dime bien cómo le hago, a lo cual ella respondió abriendo la alacena y sacando una lata de frijoles refritos Verde Valle, mira, estos están muy ricos y son muy prácticos. Yo los acepté, a pesar de saber que todo alimento industralizado es menos bueno que el que uno cuece en la estufa, y cuando me estaba yendo, muy agradecido dije que cualquier cosa estaba a sus órdenes, y luego supe que al niño a veces le dejaban tareas con dibujos bien difíciles que la mamá, según me confesó, no podía hacer, dijo la mamá, es que yo no sé dibujar, y yo pensé, pues bueno, pero el niño podría aprender, pero no va uno a educar a los hijos de las vecinas así como así, y me quedé callado y dije que por supuesto, en caso de que se ofreciera con mucho gusto podía ayudarle con algunos dibujos difíciles que le dejaran. Ya en ese mismo momento, ante mi insistencia por ser cortés, el niño fue por su cuaderno y leímos, casi al unísono: Haga un cuadro sinóptico de la flora y la fauna de los bosques, y la mamá me miró como diciendo, ves, ya aquí necesitamos dibujos, mostrándome en el libro de texto un leopardo, un mapache, una ardilla, un rumiante cuyo nombre desconozco, y una lechuza. Pero yo, haciendo acto de memoria encontré que un cuadro sinóptico es aquel de llavecitas, como árbol genealógico salido de la pared, y al instante dije, tratando de no parecer muy feliz: Ah, bueno, pero un cuadro sinóptico no lleva dibujos pues es de esos que lleva llavecitas y puras letras. Nada de dibujos. Verdad, Roberto, le dije al niño, y él afortunadamente tenía un ejemplo de dichos cuadros en su cuaderno. Un cierto gesto de desilusión se dibujó en la mamá, quien a huevo quería que algo se dibujara, y dibujó un gesto en su cara, como diciendo, bueno, pues en otra ocasión será. Yo dije, bueno, gracias por la tele y por los frijoles, y me fui en sana paz a mi departamento. Ahí estuve, hice varias cosas, pasaron quizá dos horas, hasta que me puse a leer la Ilíada: Ayante Telamonio estaba diciéndole a Héctor, hijo de Príamo, que no iba a valer madres, cuando en eso tocaron a la puerta. Era el hijo de la vecina, quien cuaderno en mano me dijo, oye, que dice mi mamá que al fin sí voy a necesitar unos dibujos, mira, aquí están los colores, y deben ir en esta y en esta página del cuaderno. Son estos árboles y estos animales (el leopardo, el mapache, et al). Aquí te dejo. Yo le dije, estee, y, de dónde saco las plantas que te piden, ah, mira, de esta página los puedes copiar. Esteeee, con ganas de decirle, cómo no te pones a hacerlos tú, cabrón, pero dije, bueno, correpondencia, correspondencia por esta vez. Si quieres regresa como en media hora. Me dio risa, luego cerré la puerta, me senté y saqué un color café para empezar con el primer nivel de bosque, que era árboles de hojas caedizas, lo cual no fue muy difícil, luego seguí con el segundo nivel, que era bosque mixto, tanto árboles de hojas caedizas como árboles perennes, como pinos. Tampoco hubo problema, aunque me di cuenta que por hacerlos bonitos, me había tardado un poco más, luego el tercer nivel, bosques perennes, como robles y cedros, sin problema, como dibujar tres arbolitos de navidad. Pero seguía el leopardo y compañía, así que sin hacer un bosquejo previo tomé un color café, y fui dibujando el contorno de tan bonito animal. Qué bien iba quedando, hasta que otra vez llegué a la cola, y ay, huey, era como un leopardo-cerdo. Noté que su anatomía mostraba una cierta irregularidad, y tras dudarlo un poco, arranqué la página del cuaderno, el cual no era de espiral, sino de aquellos como revista, en que se arranca también la página al otro lado. Pues ahí estoy, borrando todo rastro de que se habían arrancado páginas. Finalizada la tarea, volví a la carga con el leopardo, esta vez empezando por la cabeza, luego la pata, fijándome bien, y sí, esta vez quedó una bonita imagen parecida a un felino. Las manchas que se las ponga él, me dije, y seguí con el mapache, el cual comencé a copiar a partir de las orejas, pero luego me fui dando cuenta que era de esos dibujos que no tienen contorno propiamente, sino que mediante el dibujo del pelaje en cierta disposición se va conformando la fisonomía del animal, y la cara del mapache era un reto de sutilezas y trazos que no mames, y como ya había empezado trazándolo igual al de la figura, pues fue un pedo para que el pinche mapache se pareciera a un mapache, y claro, al ver el reloj, me dije, un tanto presionado, este huey va a venir y yo voy a estar apenas con la ardilla, que no demoró mucho, si acaso algunos problemas con el hocico, luego el rumiante, que tampoco fue muy difícil, pero el b... y en eso tocan... Hola, oye, es que me falta el buho, si quieres date una vuelta en diez minutos. Ah, bueno, bye. Pinche buho, tenía unas rayas en la cara que ya en la desesperación me quedaron como si tuviera como que bigote. Pero me dije, sí, sí parece buho, y ya ni pedo. Poco después vinieron por los dibujos, y me preguntó el mocoso: ¿Oye, sabes de matemáticas?... Por orgullo ingenieril dije que sí, pero fui y dije que estaba leyendo y eso los presionó a llamarle a una compañerita que les dijo que detrás del libro venía la regla dividida en quintos que necesitaban para resolver su problema.
Y yo me regresé a casa a leer: Creo que están a punto de matar a Patroclo. Y se va a hacer un desmadre.
Celebro que hoy, por primera vez desde que hago pollo para comer, he puesto un pedazo de cebolla en el agua donde se cuece. Todo empezó mal en 1999 en Las Cruces, cuando sometía a mediocres descongeladas pechugas sin piel ni hueso compradas en el Furr´s o en el Wal Mart, y claro, el pollo no hace milagros por uno. Arroz blanco y pollo, arroz blanco y pollo. Al siguiente día arroz blanco y pollo (y claro, si llegaba a ir a un restaurante, pues claro, a pedir pollo, por la nostalgia de su sabor). Pero bueno, éste que está en la estufa está a punto de quedar listo y va a ser el mejor pollo que he cocinado en mi vida.
Cambiando de tema, ayer, con el cuento de que ya estoy más en el departamento por razones escriturales, me encontraba leyendo, ahora sí, la Ilíada, y tocan a la puerta. Era el hijo de la vecina, quien entró... pero antes de acusar su osadía debo decir que bastantes favores les debo a los amables vecinos, que si cuando llegué un garrafón de agua, que si cuando estaba en el trabajo comprarme un cilindro de gas, que si un poco de sal, porque fíjese que la gente sigue diciendo que Lucas y yo estamos locos, pero era con azúcar el chiste, en fin, que si una olla porque se me olvido separar en bolsitas el pollo y tengo que hacer todo el paquete de un jalón, hasta me ofrecieron una tele descompuesta para que yo la llevara a componer a la vuelta con el eléctrico y la usara, esto último un ofrecimiento completamente de su parte ya que no he precisado ni extrañado la tele desde que llegué, pero que acepté pues no aceptarle una tele a alguien me dejaría como un sospechoso digno de vigilancia. En fin, ayer, ah, ya me acordé, fui a pedir la ollota que me habían prestado días antes, esta vez para cocer frijoles por primera vez en mi vida, orgulloso estaba yo de eso, y me dijo la vecina, si quieres mejor te presto la olla express, a lo cual respondí, menos emocionado que temeroso de que me fuera a explotar esa madre, pues salvo algunas veces en que mi madre en Chihuahua me dijo, apágale a los betabeles en quince minutos, o, le bajas a las 4:30 a los frijoles, nunca en mi vida había hecho uso responsable de una olla express. Mostré confianza en la cara y dije, nomás dime bien cómo le hago, a lo cual ella respondió abriendo la alacena y sacando una lata de frijoles refritos Verde Valle, mira, estos están muy ricos y son muy prácticos. Yo los acepté, a pesar de saber que todo alimento industralizado es menos bueno que el que uno cuece en la estufa, y cuando me estaba yendo, muy agradecido dije que cualquier cosa estaba a sus órdenes, y luego supe que al niño a veces le dejaban tareas con dibujos bien difíciles que la mamá, según me confesó, no podía hacer, dijo la mamá, es que yo no sé dibujar, y yo pensé, pues bueno, pero el niño podría aprender, pero no va uno a educar a los hijos de las vecinas así como así, y me quedé callado y dije que por supuesto, en caso de que se ofreciera con mucho gusto podía ayudarle con algunos dibujos difíciles que le dejaran. Ya en ese mismo momento, ante mi insistencia por ser cortés, el niño fue por su cuaderno y leímos, casi al unísono: Haga un cuadro sinóptico de la flora y la fauna de los bosques, y la mamá me miró como diciendo, ves, ya aquí necesitamos dibujos, mostrándome en el libro de texto un leopardo, un mapache, una ardilla, un rumiante cuyo nombre desconozco, y una lechuza. Pero yo, haciendo acto de memoria encontré que un cuadro sinóptico es aquel de llavecitas, como árbol genealógico salido de la pared, y al instante dije, tratando de no parecer muy feliz: Ah, bueno, pero un cuadro sinóptico no lleva dibujos pues es de esos que lleva llavecitas y puras letras. Nada de dibujos. Verdad, Roberto, le dije al niño, y él afortunadamente tenía un ejemplo de dichos cuadros en su cuaderno. Un cierto gesto de desilusión se dibujó en la mamá, quien a huevo quería que algo se dibujara, y dibujó un gesto en su cara, como diciendo, bueno, pues en otra ocasión será. Yo dije, bueno, gracias por la tele y por los frijoles, y me fui en sana paz a mi departamento. Ahí estuve, hice varias cosas, pasaron quizá dos horas, hasta que me puse a leer la Ilíada: Ayante Telamonio estaba diciéndole a Héctor, hijo de Príamo, que no iba a valer madres, cuando en eso tocaron a la puerta. Era el hijo de la vecina, quien cuaderno en mano me dijo, oye, que dice mi mamá que al fin sí voy a necesitar unos dibujos, mira, aquí están los colores, y deben ir en esta y en esta página del cuaderno. Son estos árboles y estos animales (el leopardo, el mapache, et al). Aquí te dejo. Yo le dije, estee, y, de dónde saco las plantas que te piden, ah, mira, de esta página los puedes copiar. Esteeee, con ganas de decirle, cómo no te pones a hacerlos tú, cabrón, pero dije, bueno, correpondencia, correspondencia por esta vez. Si quieres regresa como en media hora. Me dio risa, luego cerré la puerta, me senté y saqué un color café para empezar con el primer nivel de bosque, que era árboles de hojas caedizas, lo cual no fue muy difícil, luego seguí con el segundo nivel, que era bosque mixto, tanto árboles de hojas caedizas como árboles perennes, como pinos. Tampoco hubo problema, aunque me di cuenta que por hacerlos bonitos, me había tardado un poco más, luego el tercer nivel, bosques perennes, como robles y cedros, sin problema, como dibujar tres arbolitos de navidad. Pero seguía el leopardo y compañía, así que sin hacer un bosquejo previo tomé un color café, y fui dibujando el contorno de tan bonito animal. Qué bien iba quedando, hasta que otra vez llegué a la cola, y ay, huey, era como un leopardo-cerdo. Noté que su anatomía mostraba una cierta irregularidad, y tras dudarlo un poco, arranqué la página del cuaderno, el cual no era de espiral, sino de aquellos como revista, en que se arranca también la página al otro lado. Pues ahí estoy, borrando todo rastro de que se habían arrancado páginas. Finalizada la tarea, volví a la carga con el leopardo, esta vez empezando por la cabeza, luego la pata, fijándome bien, y sí, esta vez quedó una bonita imagen parecida a un felino. Las manchas que se las ponga él, me dije, y seguí con el mapache, el cual comencé a copiar a partir de las orejas, pero luego me fui dando cuenta que era de esos dibujos que no tienen contorno propiamente, sino que mediante el dibujo del pelaje en cierta disposición se va conformando la fisonomía del animal, y la cara del mapache era un reto de sutilezas y trazos que no mames, y como ya había empezado trazándolo igual al de la figura, pues fue un pedo para que el pinche mapache se pareciera a un mapache, y claro, al ver el reloj, me dije, un tanto presionado, este huey va a venir y yo voy a estar apenas con la ardilla, que no demoró mucho, si acaso algunos problemas con el hocico, luego el rumiante, que tampoco fue muy difícil, pero el b... y en eso tocan... Hola, oye, es que me falta el buho, si quieres date una vuelta en diez minutos. Ah, bueno, bye. Pinche buho, tenía unas rayas en la cara que ya en la desesperación me quedaron como si tuviera como que bigote. Pero me dije, sí, sí parece buho, y ya ni pedo. Poco después vinieron por los dibujos, y me preguntó el mocoso: ¿Oye, sabes de matemáticas?... Por orgullo ingenieril dije que sí, pero fui y dije que estaba leyendo y eso los presionó a llamarle a una compañerita que les dijo que detrás del libro venía la regla dividida en quintos que necesitaban para resolver su problema.
Y yo me regresé a casa a leer: Creo que están a punto de matar a Patroclo. Y se va a hacer un desmadre.
viernes, febrero 13, 2004
Escribir publicidad para un banco puede llegar a ser, en casos excepcionales, interesante. A pesar de siempre ser espantoso. Por eso renuncié.
Estoy un tanto preocupado porque la señora que vende glorias en los escalones del Centro (comercial) Coyoacán no ha estado ahí las últimas tres veces que he pasado. (Escandinavos: Gloria.- Dulce de leche y nueces, chicloso, del cual se origina el significado vulgar y religioso de la palabra.)
Nos hicimos amigos hace un mes, un día de tristeza. Iba pasando y me dijo: "Glorias, joven". Me acerqué y le conté lo que ya le había contado a dos taxistas, y me dijo cosas poca madre, o mucha madre, como todo lo que dicen las abuelitas. Después de buen rato de platicar, llegaron otros clientes y me chivié un poco. Decidí que ya era tiempo de irme, y antes, como pensando "todavía que te aliviano y te me quieres escapar", me dijo: "¿no se lleva una gloria, joven?". Me niego a pensar que sea por carera que las dé a siete pesos, dos pesos arriba de lo normal. Concluí que debía ser por una cuestión bíblica. Le pagué, le di muchas gracias, dijo que iba a rezar por mí, y me fui, con más gloria y menos pena.
Al día siguiente la vi, en el mismo lugar, camino al metro, y me dijo, cómo te va chiquito lindo. Le dije que todavía estaba triste el asunto. Le expliqué. Me dijo, ay, ya me está dando coraje eso que me dices. Y me soltó un consejo que, más que a la sensibilidad, incitaba a la promiscuidad. Esa vez no vendía glorias, vendía borrachitos (los escandinavos a ver cómo le hacen; ignoro de que estén hechos), y como de plano esa vez sí me vio muy jodido, me regaló uno.
Al otro día la volví a ver. Me preguntó que cómo estaba. Le dije que mucho mejor. Bendito sea Dios, mijo. Hablamos un poco, le compré una gloria y me fui. Y así, sin detenerme tanto, las siguientes veces: saludos, gloria, bye.
La última vez que la vi, tras saludarnos, le dije que ya todo estaba mucho mejor, y me dijo algo muy chingón, que ahorita no recuerdo exactamente. Antes de irme me acerqué y le planté un beso en la frente.
Desde entonces no la he vuelto a ver. Temo que en su casa le hayan dicho algo como: "no, Agüe, váyase de ahí, hay cada pinche loco que luego uno ni sabe qué van a intentar después".
Pero no creo. Yo soy una persona muy decente.
____
Ahora puras glorias de cinco pesos.
____
Manda este mensaje a siete perso...
Estoy un tanto preocupado porque la señora que vende glorias en los escalones del Centro (comercial) Coyoacán no ha estado ahí las últimas tres veces que he pasado. (Escandinavos: Gloria.- Dulce de leche y nueces, chicloso, del cual se origina el significado vulgar y religioso de la palabra.)
Nos hicimos amigos hace un mes, un día de tristeza. Iba pasando y me dijo: "Glorias, joven". Me acerqué y le conté lo que ya le había contado a dos taxistas, y me dijo cosas poca madre, o mucha madre, como todo lo que dicen las abuelitas. Después de buen rato de platicar, llegaron otros clientes y me chivié un poco. Decidí que ya era tiempo de irme, y antes, como pensando "todavía que te aliviano y te me quieres escapar", me dijo: "¿no se lleva una gloria, joven?". Me niego a pensar que sea por carera que las dé a siete pesos, dos pesos arriba de lo normal. Concluí que debía ser por una cuestión bíblica. Le pagué, le di muchas gracias, dijo que iba a rezar por mí, y me fui, con más gloria y menos pena.
Al día siguiente la vi, en el mismo lugar, camino al metro, y me dijo, cómo te va chiquito lindo. Le dije que todavía estaba triste el asunto. Le expliqué. Me dijo, ay, ya me está dando coraje eso que me dices. Y me soltó un consejo que, más que a la sensibilidad, incitaba a la promiscuidad. Esa vez no vendía glorias, vendía borrachitos (los escandinavos a ver cómo le hacen; ignoro de que estén hechos), y como de plano esa vez sí me vio muy jodido, me regaló uno.
Al otro día la volví a ver. Me preguntó que cómo estaba. Le dije que mucho mejor. Bendito sea Dios, mijo. Hablamos un poco, le compré una gloria y me fui. Y así, sin detenerme tanto, las siguientes veces: saludos, gloria, bye.
La última vez que la vi, tras saludarnos, le dije que ya todo estaba mucho mejor, y me dijo algo muy chingón, que ahorita no recuerdo exactamente. Antes de irme me acerqué y le planté un beso en la frente.
Desde entonces no la he vuelto a ver. Temo que en su casa le hayan dicho algo como: "no, Agüe, váyase de ahí, hay cada pinche loco que luego uno ni sabe qué van a intentar después".
Pero no creo. Yo soy una persona muy decente.
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Ahora puras glorias de cinco pesos.
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Manda este mensaje a siete perso...
martes, febrero 10, 2004
Hoy me levanté temprano para ir a hacerme unos análisis. Como buen previsor, llevé una bolsa de plástico con mi desayuno para comer después, cuando intentara llegar a tiempo al trabajo. Por disposición de un famoso naturista de Chihuahua la bolsa constaba de alguna fruta, verdura, dos almendras. También llevaba un atole de fresa que compré al salir del laboratorio (donde de noche trabajo para conquistar al mundo), pan del que me dijeron que no comiera, y miel. La dieta que yo esté llevando a nadie le importa, eso queda claro. Pero desde que me comí todo eso frente a un nutrido grupo de personas en un íntimo espacio, ya lo puede saber todo el mundo. (Nutrido porque seguro todos habían desayunado antes de salir.)
Lo que quiero decir es que hoy, martes 10 de febrero de 2004, a ojos del respetable, que curiosamente era predominantemente chilango, desayuné en un pesero (vehículo modelo Combi, diseñado originalmente en Alemania en 1950, rediseñado en México DF con cordón cierra puertas, accionado por mano, antebrazo y músculos del hombro izquierdo del chofer).
Inauguré mi osadía a pocas cuadras de Insurgentes partiendo un limón con un cuchillo hotelero. Volví a la carga partiendo una de las veduras. Tres minutos después la vergüenza que le dio a los demás se había resumido a las miradas de una muchacha en la esquina opuesta (la esquina opuesta quedaba aproximadamente a un metro con setenta centímetros), quien no alcanzaba a entender por qué me empeñaba en comer frente a los demás, y además saludablemente.
Hablando de salud, el próximo viernes termino una residencia artística que duró un mes y diez días. O diciendo lo mismo de otra manera, el próximo viernes dejo este trabajo publicitario (y no me refiero al blog).
Me dedicaré a la escritura de un libro de relatos. Y a publicar en revistas.
No voy a trabajar de ingeniero. Adiós tarjeta platino.
Bienvenido Homero (con esas rimas, mejor la tarjeta).
Hago bien.
_______
En otras cosas de naturismo, ayer descubrí los tlacoyos.
Lo que quiero decir es que hoy, martes 10 de febrero de 2004, a ojos del respetable, que curiosamente era predominantemente chilango, desayuné en un pesero (vehículo modelo Combi, diseñado originalmente en Alemania en 1950, rediseñado en México DF con cordón cierra puertas, accionado por mano, antebrazo y músculos del hombro izquierdo del chofer).
Inauguré mi osadía a pocas cuadras de Insurgentes partiendo un limón con un cuchillo hotelero. Volví a la carga partiendo una de las veduras. Tres minutos después la vergüenza que le dio a los demás se había resumido a las miradas de una muchacha en la esquina opuesta (la esquina opuesta quedaba aproximadamente a un metro con setenta centímetros), quien no alcanzaba a entender por qué me empeñaba en comer frente a los demás, y además saludablemente.
Hablando de salud, el próximo viernes termino una residencia artística que duró un mes y diez días. O diciendo lo mismo de otra manera, el próximo viernes dejo este trabajo publicitario (y no me refiero al blog).
Me dedicaré a la escritura de un libro de relatos. Y a publicar en revistas.
No voy a trabajar de ingeniero. Adiós tarjeta platino.
Bienvenido Homero (con esas rimas, mejor la tarjeta).
Hago bien.
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En otras cosas de naturismo, ayer descubrí los tlacoyos.
lunes, febrero 02, 2004
Entre la esperanza y la realidad yace una novela llamada El mundo de ocho espacios, de la cual ya hablé aquí. La escribí entre los 26 y los 29 años. Hoy un agente literario por teléfono me dijo que le interesaban mucho mis cuentos (Los cuentos de la mujer perdida), escritos hace 5 años, y que podía pasar a recoger el engargolado de mi novela cuando quisiera. Yo le dije que últimamente mi escritura estaba retomando un tono más parecido al de mi primer trabajo y que le haría llegar lo más reciente de mi producción cuando terminara algo nuevo. Me dio esperanzas de incluirme en su catálogo de representados cuando esto pase.
Es decir, al mundo de ocho espacios que se lo lleve el diablo.
El hecho de que siete de cada tres personas que leen la mencionada novela no la entienden al principio parece explicar por qué tampoco esta vez fue la excepción.
Al colgar el teléfono, me vi frente a una página de Word que contenía mi más reciente trabajo publicitario (del cual ahora no puedo hablar con tanta ironía pues era un trabajo encargado por el dueño de la empresa, quien se preocupa por mi estabilidad emocional y de vez en cuando me encarga trabajos más edificantes). Total, lo que quería decir es que al colgar el teléfono me vi ante la página electrónica, llevando el cursor de arriba a abajo de la página con las teclas "flechita arriba", "flechita abajo" (vea usted el manual de su computador), así, al menos unas diez veces, como en una reacción involuntaria parecida a manejar sin rumbo por media hora, esto ante el rechazo de tan arduo trabajo novelístico. Porque deben ustedes saber que escribir algo raro tiene su chiste. Pero entonces, inspirado por esa serie de pensamientos constructivos que le vienen a uno en momentos difíciles, me dije: chingada madre, y yo que creía que le iba a gustar.
Tengo el consuelo de recordar lo que Jung dijo sobre libros como el mío (afortunadamente Jung ya no está aquí para decirme que no se refería a libros como el mío, sino a otros):
"que sólo serán comprendidos en la siguiente generación".
De mutantes.
¿Pero quién no es junguiano entre los 26 y los 29 años de edad?, excluyendo, claro, a los empresarios, administradores, ganaderos y ex-a-Tecs. Recuerdo con cariño a un amigo que tenía un comic llamado: "Ahí vienen los ex-a-Tecs-rrestres".
EMDOE fue escrito bajo una serie de coincidencias entre lo escrito, lo vivido, lo pensado, lo planeado, lo soñado, lo anticipado, lo percibido, lo pachequeado, y aquí dirán muchos: Ya salió el peine! Pero no, El mundo de ocho espacios lo vivimos a diario, todos: ustedes y yo. Que esté raro realmente no es culpa mía, soy un escritor de nuestro tiempo.
(Qué patético: Joven escritor justifica su libro frente a sí mismo.)
Pero van a ver.
Seguramente la tele, o un libro de Pérez Reverte.
Es decir, al mundo de ocho espacios que se lo lleve el diablo.
El hecho de que siete de cada tres personas que leen la mencionada novela no la entienden al principio parece explicar por qué tampoco esta vez fue la excepción.
Al colgar el teléfono, me vi frente a una página de Word que contenía mi más reciente trabajo publicitario (del cual ahora no puedo hablar con tanta ironía pues era un trabajo encargado por el dueño de la empresa, quien se preocupa por mi estabilidad emocional y de vez en cuando me encarga trabajos más edificantes). Total, lo que quería decir es que al colgar el teléfono me vi ante la página electrónica, llevando el cursor de arriba a abajo de la página con las teclas "flechita arriba", "flechita abajo" (vea usted el manual de su computador), así, al menos unas diez veces, como en una reacción involuntaria parecida a manejar sin rumbo por media hora, esto ante el rechazo de tan arduo trabajo novelístico. Porque deben ustedes saber que escribir algo raro tiene su chiste. Pero entonces, inspirado por esa serie de pensamientos constructivos que le vienen a uno en momentos difíciles, me dije: chingada madre, y yo que creía que le iba a gustar.
Tengo el consuelo de recordar lo que Jung dijo sobre libros como el mío (afortunadamente Jung ya no está aquí para decirme que no se refería a libros como el mío, sino a otros):
"que sólo serán comprendidos en la siguiente generación".
De mutantes.
¿Pero quién no es junguiano entre los 26 y los 29 años de edad?, excluyendo, claro, a los empresarios, administradores, ganaderos y ex-a-Tecs. Recuerdo con cariño a un amigo que tenía un comic llamado: "Ahí vienen los ex-a-Tecs-rrestres".
EMDOE fue escrito bajo una serie de coincidencias entre lo escrito, lo vivido, lo pensado, lo planeado, lo soñado, lo anticipado, lo percibido, lo pachequeado, y aquí dirán muchos: Ya salió el peine! Pero no, El mundo de ocho espacios lo vivimos a diario, todos: ustedes y yo. Que esté raro realmente no es culpa mía, soy un escritor de nuestro tiempo.
(Qué patético: Joven escritor justifica su libro frente a sí mismo.)
Pero van a ver.
Seguramente la tele, o un libro de Pérez Reverte.